Antes de llamar, mira esto
Si la caja es electrónica y el teclado no da señales de vida, lo más probable es que se hayan agotado las pilas. Muchos modelos traen una llave de emergencia o una forma de alimentar el teclado desde fuera, y el manual, si lo conservas, lo explica. Si has probado varios códigos y ya no responde, para y espera un rato antes de seguir.
Lo que no conviene es forzarla con una palanca o a golpes. Muchas cajas llevan un bloqueo de seguridad que se dispara cuando detectan un ataque, y a partir de ahí abrirla cuesta bastante más.
Casa, oficina u hotel: quién puede pedir la apertura
En una vivienda, el titular o quien vive en ella, con un documento que lo acredite. En una oficina o un comercio, la empresa o quien tenga su autorización. En hoteles y apartamentos turísticos, la dirección o el propietario: pasa a menudo que un huésped cierra la caja con un código propio y se marcha sin abrirla, y la siguiente reserva no espera. Lo pedimos siempre, porque abrir una caja fuerte es abrir lo que alguien quería guardar.
Abrir sin dañar, cuando el modelo lo permite
No todas las cajas son iguales. Las de combinación mecánica, las electrónicas y las de llave se abren de formas distintas, y lo que funciona en una caja de habitación no sirve en una de seguridad alta. Siempre empezamos por lo que no deja marca. Si tu caja no lo permite, te explicamos antes qué habría que hacer y en qué estado quedaría, y decides tú con el precio cerrado delante.
Una vez abierta, te la dejamos con una combinación nueva si la anterior la conocía alguien más. Si la caja ha quedado sin arreglo, te lo decimos claro. Y si además te has quedado fuera de casa, la apertura de puertas se resuelve en el mismo aviso, aunque sea de madrugada o en festivo: mira cómo funciona nuestra cerrajería urgente 24 horas.