Casas de pescadores y calles estrechas
El Palo nació como barrio de pescadores y en las calles más cercanas a la playa se sigue notando: casas de una o dos plantas, puertas que dan directamente a la calle, patios y pasajes estrechos por los que no entra un coche. En estas viviendas no hay portal ni conserje. La puerta de casa es la única barrera, y muchas conservan cerraduras de las de antes.
Si te quedas fuera de una de ellas, no intentes forzar la ventana ni la reja. Llama, dinos si la puerta está solo cerrada de golpe o con la llave echada y te explicaremos cómo vamos a abrirla. Con las cerraduras sencillas casi siempre se consigue sin daños; lo contamos en la apertura de puertas.
El mar también desgasta las cerraduras
La humedad y el salitre son el enemigo silencioso de los bombines en primera línea. Primero la llave entra dura, luego gira a medias y un día se queda atascada. Si notas cualquiera de esas señales, un cambio de bombín a tiempo es mucho más cómodo que una urgencia a medianoche. Cuando lo cambies, elige un modelo de buenos materiales y protegido frente al bumping.
Bloques, urbanizaciones y negocios
Hacia el interior y por las laderas el barrio cambia: bloques de pisos, urbanizaciones con piscina y chalés con cancela, desde Miraflores del Palo hasta El Candado. Y en el paseo, bares y restaurantes que cierran tarde y necesitan una cerradura que responda a la primera. A todos los atendemos con el servicio de cerrajero 24 horas, festivos incluidos.
Si vives un poco más hacia poniente, Pedregalejo tiene su propia página.