Si te ha pillado de noche
Lo primero es estar a salvo. Si el portal está abierto, espera dentro; si no, busca un sitio con luz y con gente cerca. Pon el móvil en ahorro de batería, porque lo vas a necesitar para hablar con el cerrajero. Si tienes un familiar o un vecino de confianza a mano, avísale, aunque solo sea para no esperar solo en la calle.
Ten preparado algo que te relacione con la vivienda, aunque sea una foto del contrato o un recibo en el correo. Y si todo eso se ha quedado dentro de casa, tranquilo: lo comprobamos en cuanto la puerta esté abierta.
Cómo reconocer un servicio serio a las tantas
De madrugada y con prisa es fácil aceptar al primero que coge el teléfono. Fíjate en tres cosas: que te den el precio cerrado antes de salir y no un «ya lo vemos allí», que te digan cuánto van a tardar y que nadie toque la cerradura sin que hayas dicho que sí. Así trabajamos nosotros, también a las cuatro de la mañana y en festivo; lo contamos con detalle en precios.
Robo, puerta forzada o cerradura que no cierra
Si al llegar ves la puerta forzada, no entres: llama al 112 y espera a que la policía la vea. Después, llámanos. Lo urgente es que esa noche la casa quede cerrada, así que cambiamos el bombín o la cerradura dañada y dejamos la puerta firme. Con calma, otro día, puedes valorar un bombín antibumping o un cambio de cerradura más completo.
Toda la ciudad, toda la noche
Cubrimos Málaga capital de punta a punta, del Centro a Churriana y de El Palo a Campanillas; puedes ver todos los barrios que atendemos. Y si lo único que ha pasado es que te has quedado fuera, la apertura de puertas la intentamos siempre sin romper, sea la hora que sea.