Un pueblo dentro de Málaga
Churriana tiene algo de pueblo independiente: un núcleo antiguo con casas encaladas y calles estrechas, rodeado de urbanizaciones de chalés y adosados que han ido creciendo a su alrededor, como Heliomar, La Noria, Finca Monsálvez o Hacienda Platero, y de Guadalmar junto a la playa. Muchas viviendas son unifamiliares, con reja, cancela y patio, así que cada aviso suele tener más de una cerradura de por medio.
En las casas del núcleo antiguo todavía quedan puertas de madera con cerraduras antiguas que piden mano y paciencia. Si te quedas fuera, la apertura de puertas empieza siempre por lo que no rompe nada.
Vivir junto al aeropuerto
Con el aeropuerto al lado, en Churriana hay mucho vecino que viaja y mucha casa que se queda sola unos días. Es justo cuando más importa tener un bombín de calidad: los más sencillos se pueden abrir con técnicas como el bumping casi sin dejar rastro. Si tu cerradura es la que venía con la casa, plantéate un bombín antibumping antes del próximo viaje.
También hay viviendas de alquiler vacacional y de temporada, cerca del aeropuerto y de la playa. Cuando se pierde una llave entre un inquilino y el siguiente, el cambio de bombín es la manera más limpia de empezar de cero.
Parques empresariales y naves
Alrededor del aeropuerto se concentran parques empresariales, polígonos y almacenes. Si la puerta de una nave no abre a primera hora, el problema es serio: atendemos a cualquier hora para que la actividad siga. Y si estás en Carretera de Cádiz o en Campanillas, también llegamos.